13/12/12


EGIPTO reforma inconstitucional que busca legitimarse ¿Otro ejemplo para Cristina?
¡QUÉ SUERTE PARA LA DESGRACIA! Es como deben estar pensando los jueces de la Corte la situación creada por el fallo Marita Verón
¡QUÉ SUERTE PARA LA DESGRACIA 2! Es el ejemplo que dio el Presidente de Honduras despidiendo a 4 de los 5 miembros de la Corte Suprema
ARTÍCULO DE FONDO. Chávez y Cristina por Dante Caputo, excelente artículo referido a la falta de sucesión de estos dos presidentes que han optado por profundizar las debilidades institucionales para, simplemente, acumular poder a costa de las libertades de todos


EGIPTO. Otro país, al estilo Bolivia y Ecuador, que la reforma de la constitución es inconstitucional pero que se somete a referéndum para legitimarla
La oposición egipcia pide el no en el referéndum constitucional
El frente opositor se decanta por evitar un boicoteo de la consulta, aunque pide garantías. La comisión electoral anuncia que la consulta constitucional se celebrará en dos fases

FACEBOOKEANDO….
El gobierno aprovecha cualquier cosa para avanzar sobre la Justicia. Dejó que perdiera estado parlamentario una ley para endurecer las penas contra la Trata, es cómplice de gobernadores de provincias en donde la trata de mujeres y tráfico de bebés, está institucionalizado, y pretende ser el garante de la Justicia?. Alguien puede asegurar que el fallo de los jueces tucumanos no es correcto? hay que poner preso a cualquiera para lavar las culpas de la sociedad y del gobierno? El fallo aún se puede apelar, la justicia sigue. La pretendida democratización de la justicia, que significa? Boudou, Alak, o Cristina serán los jueces? Oyharbide será el juez supremo?. Por favor! respeto por la justicia. Solidaridad con Susana Trimarco y castigo a los verdaderos culpables!!! que de perejiles, las cárceles están llenas!

¡QUÉ SUERTE PARA LA DESGRACIA! Terminaba sus programas el gran Pepe Biondi.  Y es lo que deben estar pensando los miembros de la Corte y muchos en el Poder Judicial. Justo en pleno combate por la autonomía judicial, la Presidente se monta en un tema que, hasta ahora poco le importó, como lo muestra el proyecto de ley de trata de blancas parado por el oficialismo en la Cámara de Diputados.
Pero allí montó en picaso y sacó a relucir el caso Carrasco y el fin del servicio militar obligatorio. Agárranse jueces porque este es el caso que se les viene encima.
Pero, además, salió a acusarlos de coimeros….¡justo la conductora de uno de los gobiernos más corruptos de nuestra historia! ¡Justo quien solamente Oyarbide se animó a convalidar sus nada transparentes cuentas! Habla como si fuera otra persona, en un desdoblamiento notable de la personalidad.
Y con ella, un gobierno tucumano, corrupto, que gobierna desde el año 2003 y debería ser sindicado primer responsable del tráfico de personas y de droga en su provincia, se rasgó las vestiduras con su esposa, la senadora Rojtkés, como si no tuviera nada que ver. Despista escuchar a Susana Trimarco con total ingenuidad hablar bien de quien gobierna a la provincia desde el año 2003, diciendo que había que hacerle saber al gobernador la realidad de la delincuencia provincial….¡Tres mandatos y ¿no sabe nada?!
Y lo peor, es que en manos de estos estará la reforma judicial que el oficialismo podrá hacer ley fácilmente, con la gravedad que implica las últimas argumentaciones, como la de que la Corte no debe juzgar la constitucionalidad de leyes votadas por un órgano elegido por el pueblo.
¡Ibamos mal y vamos peor!, parafraseando al gran riojano.  Porque si algo te decimos desde NdF desde hace tiempo, es que esta gente es muy hábil para sacar beneficio de contrariedad, oportunidad de fracaso.
El reclamo popular y la oportunidad de Cristina
La presidenta pareció encontrar la llave para entrarle a la Justicia, si de reformularla para su gusto se trata, a partir del horrible fallo que emitieron los tres magistrados tucumanos donde después de mucho tiempo y con 13 imputados, pruebas testimoniales, escuchas, acusaciones directas y antecedentes más que probados, no encontraron méritos para responsabilizar a la mafia del clan tucumano, acusados de esclavizar a Marita Verón. (Por: Rubén Lasagno)

HONDURAS. ¡Qué suerte para la desgracia!, nuevamente. Justo un presidente que Cristina no reconocía por el tema Zelaya, se mandó lo que debe estar ansiando nuestra Presidente: hizo echar a 4 miembros de la Corte sobre un total de 5 porque no le gustó un fallo de esa Corte. ¡Mirá que ejemplo, justo en este momento de nuestro país! ¡Como anillo al dedo! Al Presidente le disgustó un fallo, con mayoría en el Congreso, echó a 4 miembros y, ahora nombra otros cuya finalidad será cambiar el fallo que no le gustaba. ¡Así estamos! Fijate uno de los motivos esgrimidos: el fallo es contrario al interés del Estado. Pensalo en Argentina
Honduras: jueces destituidos rechazan decisión
ALBERTO ARCE
La crisis política hondureña se agudizó el miércoles cuando los magistrados de la Corte Constitucional, destituidos de madrugada por el Congreso, dijeron en un comunicado que el legislativo, al irrumpir en el Poder Judicial, violentó la separación de poderes y alteró el orden constitucional.
“El congreso nos destituye del cargo pero hemos cumplido el cargo a cabalidad cumpliendo la legislación vigente. Hemos aplicado nuestro de trabajo de acuerdo a los preceptos”, escribieron los magistrados al calificar la destitución de “ilegítima, ilegal e injusta”.
“Es política”, añadieron.
Para los jueces, “el procedimiento de destitución no tiene fundamento legal alguno. Los fallos fueron dictados conforme a derecho, no tenemos funciones administrativas porque así lo dispuso el mismo Congreso de la Republica, el único encargado de funciones administrativas” y “se ha vulnerado el derecho a defensa y el derecho a ser oído y el debido proceso”.
El Congreso hondureño aprobó el miércoles por la madrugada la destitución inmediata de cuatro magistrados de la sala constitucional de la Corte Suprema de Justicia después de que estos tomaron una decisión contraria a los intereses del gobierno de Porfirio Lobo, lo que provocó una crisis institucional que se gestaba desde hace días.
Con 97 sufragios a favor y 31 en contra, los legisladores aprobaron la destitución a las 4 de la mañana tras la lectura de un informe elaborado por una comisión y un largo debate.
“La conducta de los magistrados pone en peligro la seguridad ciudadana. Es manifiestamente contraria al interés del estado”, afirmó el diputado Jeffrey Flores, que presentó la moción que destituía a los miembros de la Corte…

ARTÍCULO DE FONDO. Gracias a Héctor reproducimos este excelente y meduloso artículo del ex Canciller argentino. Hemos respectado los resaltados de quien nos lo enviara
Chávez y Cristina
Los presidentes de Argentina y Venezuela tienen un problema en común: no construyeron a sus sucesores. Eligieron el poder, antes que la sociedad y su futuro. Proyectos inmediatos que se agotan en sí mismos.
Por Dante Caputo
La historia política es la historia de la lucha por el poder, esa inquietante capacidad que permite a algunos hombres y mujeres lograr que otros tengan conductas que no seguirían espontáneamente. El poder genera, hacia quien lo posee, veneración, temor y adulación. En ocasiones, su ejercicio permite el bienestar del conjunto.
El impulso para poseer el poder y la pasión por la dominación continúan siendo inexplicables. En cambio, hemos aprendido que no hay casos en que aquellos que lo tienen se autolimiten en su uso. El que tiene poder quiere más; mayor imperio sobre los otros y más individuos sobre los que imperar. En paralelo se desenvuelve la lucha por controlar a quienes tienen poder. Ese esfuerzo está íntimamente unido a la lucha por la libertad. No hay hombres ni mujeres libres cuando la voluntad del jefe no reconoce límites. No importa quién es el jefe, cacique de una tribu, príncipe de una ciudad, monarca de un reino o presidente electo. La sociedad democrática es más que elecciones; requiere más condiciones.
Piense, lector, que si todas las batallas dadas por la democracia, con sus costos en sangre, sudor y lágrimas, hubieran tenido como objetivo depositar una boleta en una urna, resultaría que la conducta humana no sólo sería difícil de comprender sino, además, inquietamente tonta.
No luchamos contra Videla para poder votar. Lo hicimos porque era un tirano, para ser libres. No hay democracia si no se asegura la libertad. Pero tampoco hay democracia si, además, el esfuerzo de una sociedad y sus gobiernos no se orienta a que los derechos formales, escritos en las páginas de constituciones, códigos y leyes, se transformen en realidades vividas, cotidianas. En palabras de Lula, “la democracia no es sólo el derecho de gritar contra el hambre sino el derecho de comer”.

Para evitar la arbitrariedad del monarca, hace siglos se creó la República. Es una manera de organizarnos para que nadie use el poder en soledad y para sí. Se dividió el poder en tres y se dio a cada parte la facultad de controlar a las demás. Esto es así por lo ya dicho: no está en la naturaleza humana ceder dominio, limitarse en el intento de acumular poder.
En su afán de reconstruir autoridad tras la crisis 2001-2002, Néstor Kirchner concentró el poder del Estado. Hoy vemos un Estado que ha recuperado poder, pero cuyo resultado es la gran arbitrariedad del gobernante. Otros, en su búsqueda de reconquistar los espacios perdidos, levantan las banderas republicanas ocultando sus intereses minoritarios, el retorno del Estado mínimo de los 90.Ya aparecen quienes reclaman “liberar las energías de la sociedad”. En realidad, su eslogan de campaña debería ser “achicar el Estado es agrandar el establishment”.
La historia de nuestro país enseña que cuando se rompe la República, el jefe se torna en tirano; que cuando la democracia se reduce al voto, pierde la razón de su existencia. Cuando uno, sólo uno, cree tener la razón, inexorablemente la omnipotencia deviene ebriedad de poder y sufrimiento social. A veces, creo que es el camino por el que va la Argentina. En la exaltación frenética de estos tiempos, el riesgo de confundir las razones que nos han llevado a este estado de cosas es grande.
En Argentina, muchas cuestiones preocupantes han sido profundizadas por el Gobierno. Pero no se inventaron ahora. No sólo se aplica al caso argentino, es común a varios de los países que recorren caminos heterodoxos en su desarrollo político. Las debilidades de nuestros sistemas políticos tienen sus raíces mucho antes de que llegaran quienes hoy gobiernan en Sudamérica. Ni la señora de Kirchner, ni Chávez, ni Morales ni Correa son los autores del estado precario de las instituciones de sus países. Usaron esas debilidades, profundizándolas, pero no las crearon. Ello no implica responsabilidad menor.

Desde 2003, Cristina Kirchner y Hugo Chávez aprovecharon la espectacular alza real del precio de la soja y del petróleo.
Gozaron de bonanza y riqueza. Tienen para mostrar la reducción de la pobreza, un logro mayor, el más importante de sus gestiones. Sin embargo, todos los países sudamericanos redujeron la pobreza. Todas las economías crecieron y es normal, entonces, que baje la pobreza
 (salvo que exista una política deliberadamente en contra). Es casi una cuestión mecánica.
Pero la duración de sus logros no se mantendrá. Ni uno ni otro supieron evitar la tentación demagógica, mostrando el éxito inmediato, para continuar en el poder y aumentar su uso arbitrario. Eligieron el poder, el exquisito deleite de la obediencia de los otros, antes que la sociedad y su futuro.
Ambos dejarán republicas débiles. Con ello, permitirán que otros, probablemente de ideología diferente, sigan ejerciendo poderes caprichosos y desarmen los que ellos rudimentariamente hicieron.Aquellos que hoy, detrás de las banderas republicanas, esconden sus intereses minoritarios, volverán y usufructuarán las debilidades que encontrarán. Volverán los que salieron. Cambiará la liturgia. Pero seguiremos celebrando la ceremonia del subdesarrollo que consiste en repetir y repetir las causas del atraso. Ni Kirchner ni Chávez construyeron la herencia de sus transformaciones.
A su vez, esas naciones han desaprovechado una década en que el imperio miró para otro lado, donde se podría haber avanzado con pasos concretos en la reunión de los objetivos políticos comunes en Sudamérica, en lugar de los repetidos discursos de tribuna sobre la Patria Grande. Así como las palabras se las lleva el viento, no se ha producido en la década ningún avance real en la unión política sudamericana, más allá de ese curioso frenesí en la creación de fachadas institucionales.

Por tanto, 
en el plano regional corremos el riesgo de que, tras el chavismo y el kirchnerismo, los discursos de la integración sean reemplazados por acciones que lleven a un retroceso real en la unidad regional, donde vuelvan los defensores de la claudicación y el alineamiento. Este es, lector, el subtotal de dos proyectos que dirigieron dos países de la región por más de una década. De proyectosque no van más allá de sus intereses inmediatos y que se agotan en sí mismos.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Debate, todo el que quieras presentar. Insultos, a otros medios por favor ya que lo eliminaremos

Páginas vistas en total