31/8/14

ENTRE LA (IR)REALIDAD, LA ÉPICA ANTICAPITALISTA Y NUESTRA CULTURA REVOLUCIONARIA

Tres artículos en diferentes medios del domingo 31 de agosto para reflexionar sobre los factores que explican en parte el voto de los argentinos o, lo que es lo mismo, nuestras decisiones como sociedad. Agrego también, las recientes encuestas sobre a quién votaría la gente hoy.

Comenzaremos con el artículo de Carlos Pagni, “Los argentinos vs. el capitalismo”.  Artículo corto que recomendamos ya que no lo sintetizaremos mejor que lo que él lo escribió.  El título ya nos pone en situación: el “vs” es la abreviatura de la palabra "versus" que se utiliza en juicios o eventos deportivos para indicar “confrontación”. Se trata de una deformación de la raíz latina, proveniente de un barbarismo inglés. El título, entonces, es “Los argentinos CONTRA el capitalismo”.

El articulista toma una encuesta del Foro Empresarial sobre el prestigio de los empresarios, el concepto que tenemos los argentinos sobre la propiedad privada, sobre el mercado y la regulación estatal.  En todos estos temas, los argentinos -aún cuando muchos por “conciencia de clase” supusiéramos ser capitalistas- matizan el sistema adoptando posiciones “no capitalistas” (interpretación mía). Pagni va a otra cosa como es que  “…Cristina Kirchner  estimula estas creencias….” (anticapitalistas, NdF), no apareciendo “…un líder opositor que, más allá de criticar sus malas presentaciones, proponga una concepción alternativa”

Esto explica mucho de lo que nos pasa, ya que la oposición votada en la última renovación del Congreso, es casi toda peronista y de izquierda. El peronismo  “opositor” es, en realidad, uno al que no se le permite volver a ser conservador ya que se lo confronta con una historia original más revolucionaria (Evita), que es el que encarna Cristina.

El anticapitalismo es ya una cultura producto de muchísimos años de prédica anarquista y el sindicalismo anarquista (entre 1860 y 1913), una transición hacia el sindicalismo de Estado (entre 1943 en adelante) que se identifica como “sindicalismo reformista” (entre 1916 y 1943) en el que se combinó el anarquismo y la combatividad con la aparición de estructuras sindicales ancladas en el socialismo. 

Pero también lo encontramos en la historia de la propia Unión Industrial Argentina. Cuando en 1875 se funda el Club Industrial Argentino, se requería del Estado Nacional  una política de protección a la industria mediante una política aduanera restrictiva. En 1898, los comerciantes agrupados se arrogan la representación industrial y piden al Presidente Roca lo contrario,  la apertura de la Aduana para las manufacturas de origen extranjero. Desde entonces, no cesamos en este debate y en el vaivén político, social y económico de nuestro país. El debate en ese entonces, era el de un “capitalismo proteccionista”, al que hoy la mayoría de los argentinos adscribe aún cuando se demuestre una y otra vez lo contrario.

El propio nacionalismo argentino  impregnó  desde Uriburu hasta Perón  la política, las letras y la cultura argentina. Las ideas nacionalistas sobre una división entre un pueblo elegido y un (no) pueblo enemigo, apátrida, acerca del imperio del Estado sobre la totalidad del pueblo salvándolo del no pueblo (buitres de hoy en día), acerca del monopolio estatal de empresas “estratégicas” (mientras para el comunismo es sobre todo medio de producción), la aversión a la existencia de una oposición y  de toda diversidad (en el comunismo con partido único) y la consecuente persecución y descalificación del otro (buitres de adentro y de afuera), la imposición de una doctrina desde el jardín de infantes hasta la posibilidad de contar con un empleo público, implican una disciplina partidaria y un disciplinamiento social de envergadura, al que el grueso de los argentinos no rehuye y hasta  ve con simpatía.

Pues bien, el derrotero de estos movimientos en Argentina encontró su síntesis en la presidencia de Néstor Kirchner.  Se dice que Verbitsky le llevó una alianza a Néstor: si favorecía los juicios a los militares, la izquierda se alinearía con Néstor. Fuera así o no, lo cierto es que esa alianza se ha dado y se verifica desde entonces y en continuidad con Cristina.  De hecho, tanto Néstor como Cristina han enviado al Congreso cantidad de proyectos de leyes cuya esencia proviene del socialismo de Binner, el radicalismo (de izquierda, hoy el otro casi no existe), Pino Solanas o Claudio Lozano y que los llevó al intríngulis de tener que votarlas so pena de traición a su ideario.

Respecto de las leyes más actuales, vienen tratándolas y manifestando cuestiones por allí y por acá, pero insustanciales a la hora de la determinación de la nueva ley. Ninguno dice que si es gobierno un día las derogará. Y, sospechamos que si llegan al gobierno tal vez las modifiquen pero apostamos a que no  las eliminarán. Y esto por el simple motivo de la afinidad ideológica, la cual constituye hoy una cultura que lleva a que la gente vote como oposición a Cristina a socialistas, radicales de izquierda y hasta izquierda más radicalizada. ¿Podés entender en este contexto “cultural” la soledad de un Macri, por ejemplo?.

Por su parte, Ricardo Kirschbaum escribió “La realidad es la verdadera oposición a Cristina-Kcillof”. Entre sus puntos, “El Gobierno ha pasado de ser mayoría a ser minoría, aunque conserve el manejo del Congreso. Es evidente que la fragmentación opositora hace posible que el oficialismo crea que aún tiene chances de mantenerse o influenciar en el poder en 2015”. Continúa, “Es decir, que ha conseguido conservar una adhesión considerable”.  Y esto, en opinión de NdF,  es posible a pesar de quienes estamos enfrentados al “modelo” y su “estilo”, ya que el argentino medio  ha votado a una  oposición que está  dentro del marco ideológico que expresa el Gobierno y, en todo caso, son diferencias de “estilo” antes que de “contenidos”.

En NdF  expresamos en su momento que al Gobierno no le había ido nada mal en la última elección, contrariando el triunfalismo de La Nación, Clarín y tanta gente con esperanzas de cambios de fondo. El autoengaño funciona en todos los grupos.

Siguiendo con el título de la columna de Kirchsbaum, en el Congreso no hay oposición al Gobierno desde el punto ideológico. Tal vez de grado, de estilo, pero mucha de la oposición votada en el ya lejano octubre de 2013, tal vez no sea tan “revolucionaria” pero no puede menos que mirar con cierta afinidad lo que se viene haciendo. Resumiendo, Cristina Fernández no tiene oposición de adentro (peronismo) ni de afuera (no peronismo en el Congreso). La única que viene controvirtiendo al Gobierno, según el articulista, es “la realidad”.

El último párrafo de Pagni creo que cierra ambos artículos: “La encuesta (del Foro Empresarial, NdF) enuncia lo evidente. Frente al agravamiento de la crisis, Cristina Kirchner estimula estas creencias. Y no aparece un líder opositor que, más allá de criticar sus malas prestaciones, proponga una concepción alternativa” En esto tiene que ver cómo vota la gente y para ello tratamos de expresar nuestra explicación: la cultura nacionalista combinada con un izquierdismo revolucionario son ya una cultura en nuestro país y las alternativas políticas se dan en ese ámbito.

El mix ideológico, además, se sintetiza en lo económico en una argumentación antigua de Aldo Ferrer respecto de la globalización que escribiera en 1983 (hace ya 31 años) cuyo título expresa su propuesta:  “Vivir con lo nuestro”.

Encontrás ahí una clave: estos gobiernos populistas (nacionalistas, socialistas o combinación de ambos) no dudan en someter a la gente a “vivir con lo nuestro” lo que, en tantos lugares como en Cuba desde hace más de 50 años y en Venezuela o Corea del Norte, se traduce en “vivir con lo puesto”.  Claro que la experiencia indica que lo que aspirás condiciona tu resultado: aspirás a mucho, mejorarás algo o mucho. Aspirás a poco, lograrás poco o nada. Esto lo podés ver en las comunidades originarias y en la pobreza ya consolidada como clase o, peor aún, como casta: aspiran a subsidios que les permitan vivir hasta ahí sin lograr introducir cambios del tipo “enséñale a un hombre a pescar…”, lo que implica un grado de iniciativa incongruente con los modelos que comentamos. Es la conformidad que extiende una mediocridad al desempeño total del país.

Aldo Ferrer ha justificado así al peronismo en todas sus vertientes  y al radicalismo, especialmente cuando sus políticas terminan en crisis. Claro que Aldo Ferrer ha tenido un buen pasar en empleos públicos bien pagos y hasta como embajador, donde puede alcanzar los bienes de un mundo más alto. Una mejor síntesis sería “Vivir con lo puesto mientras yo veo cómo anda el buen mundo”.

Las implicancias institucionales de estos modelos son enormes. Explica la necesidad de un Poder Judicial subordinado, unos medios de prensa subordinados, una escuela que imponga la subordinación, un sistema político con oposición subordinada. Y esto también es cultura en nuestro país. Se trata de la hegemonía y sus líderes iluminados, vanguardias del mundo mejor, el hombre nuevo.

Son mayoría quienes apoyan conceptos como los desarrollados. La Iglesia Católica argentina también se siente cómoda con esta cultura aunque con gradaciones distintas. 

La teoría del engaño tiene sentido aquí cuando se refiere a la necesidad del autoengaño. Y en este punto, uno no puede esquivar su responsabilidad y las consecuencias.

Vamos a las encuestas. Se conocieron dos de las que no sabemos si fueron por iniciativa propia o encargadas por alguien. Veamos.

Las encuestas de Aragón y de Isonomía preguntando a quién votarías hoy a Presidente, dan ambas la siguiente intención: primero Massa, luego Scioli y, tercero Macri. 

Isonomía, por su parte, indaga sobre el voto a Gobernador en la Provincia de Buenos Aires dando primero a Insaurralde, seguido por Solá y, cercanamente, Stolbizer y Randazzo.

¿Acaso Massa y Scioli no comparten haber trabajado para el kirchnerismo? ¿Acaso Massa como Jefe de Gabinete K no impulsó la ley de medios y la lucha contra Clarín? Por su parte, ¿qué premio puede recibir un dos veces gobernador que en su impavidez solo ha atinado a reaccionar ante lo que lo superaba y, hasta ahí, discurseaba en ritmo Cris?  Pero, ¿cuál es el origen de la tan buena imagen de Insaurralde? ¿Qué ha hecho que lo destaque al punto de casi “robar” en las encuestas, más allá de un carilindo, suave en sus  modales y andar en yunta con una popular modelo-actriz?

¿Acaso no hay en los resultados de estas encuestas el componente “cultura ideológica” que desarrollamos primeramente afín a lo que viene desarrollando el cristinismo?  Sería un recambio en el modelo y la gente ve a estos actores más hábiles para su desarrollo de gobierno que a quienes desde hace años son los ideólogos de un avance socialista y por el que han luchado denonadamente. El peronismo, una vez más, se queda con las ideas del momento y las capitaliza en beneficio propio, aún cuando la realidad (Kirchsbaum) se empecine en mostrarles y mostrarnos lo contrario.

En un tercer artículo, en realidad reportaje, en Infobae nos lleva a esta pregunta: ¿Puede extrañar todo esto cuando Esteban Bullrich , Ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, revela que  "No puede ser que la mitad de los chicos del secundario no comprenda textos y eso es responsabilidad de los políticos"? Pues bien, esto viene sucediendo desde hace años lo que lleva a que nuestro votante actual vote sin comprensión de causa y efecto, es decir, que las acciones del Gobierno nos ponen aquí o allá y no los fantasmas de “adentro y de afuera” tan caros al nacionalismo y al socialismo revolucionario como los responsables  de nuestra situación.

Habrá elecciones en Santiago del Estero, donde el señor Zamora pretendía un tercer mandato y, al cruzarlo la Corte Suprema, puso a su esposa quien arrasó en la elección a Gobernador. Estas elecciones municipales indican que esta señora, sin experiencia previa y puesta a dedo, como testaferro de su esposo, arrasará nuevamente. ¿A qué obedece este voto sino al fenomenal clientelismo político con fondos públicos y a una fantástica “des-educación” de los valores del “deber ser”?

Hoy la educación en casi todo el país se basa en los “valores nacionales, populares y  revolucionarios”; los valores de la justicia social con los derechos a que el Estado te tenga que dar la casa, asegurar algún empleo (no necesariamente un trabajo) y atender a tu salud. Hecho esto, ¿a qué más quiere aspirar ese conglomerado humano? Multiplicá esto por cada distrito electoral. El de la Provincia de Buenos Aires es tan grande que con los fondos provinciales no alcanzaba, por lo que los Kirchner pusieron el auxilio económico del disciplinamiento provincial desde la Nación.

Finalizo mi larga columna –ya que hacía tiempo que estábamos en silenciosa expectativa de los sucesos-  con la siguiente reflexión: Argentina presenta hoy unos conceptos sociales y políticos que integran nuestra  cultura, la que está impregnada por el nacionalismo, el populismo y el socialismo que, combinados, nos muestran hoy y siempre en una épica lucha contra el capitalismo.  La historia hispánica y argentina están siendo compartidas en clave revolucionaria y muchos miembros de la clase media enuncian posturas de la historiografía anarquista (Osvaldo Bayer) o izquierdista (Felipe Pigna o Galeano).  Esto es lo que podremos ver en las próximas elecciones, tanto en la estructuración de los candidatos como de quien triunfe en la elección. Quedan para otra entrega las consecuencias económicas e institucionales de ello, pero, ciertamente, el apoyo de la mayoría de los argentinos al proceso que se vive y sobre lo que vendrá está claro en sus orígenes y causas.

¿Qué podría desbaratar esto? Pues bien, como dice Kirschbaum,  la realidad y, dentro de ella, la evolución de la inflación: si ésta continúa en escalada, los candidatos antimodelo podrán meter baza. Si se logra controlarla, aquí no ha pasado nada. Por el bolsillo bailamos finalmente, pero nos resistimos hasta más allá de los límites por el conjunto de ideas colectivas de nuestra sociedad. Nos ponemos, una y otra vez sin aprendizaje visible, en situación de quiebra antes que terminar con eso de  "combatiendo al capital".

Hasta la próxima

















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