12/5/18

Federico Adolfo Sturzenegger 


(Rufino, 11 de febrero de 1966) 


Es economista argentino que actualmente se desempeña como presidente del Banco Central de la República Argentina.

UN TIPO BRILLANTE Y PREPARADO

Recibido de economista en la Universidad Nacional de La Plata, tiene un doctorado en el MIT y fue profesor en la Universidad de Harvard. Con su colega Eduardo Levy Yeyati elaboró el término regímenes cambiarios de facto en contraposición a los de jure. Fue economista jefe en YPF a finales de la década de 1990. En 2001 cumplió funciones como secretario de Política Económica de la República Argentina en el gobierno de Fernando de la Rúa. Luego fue diputado nacional por el partido Propuesta Republicana y presidente del Banco Ciudad de Buenos Aires durante la gestión de Mauricio Macri en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

NO ME CABEN DUDAS

NO ME CABEN DUDAS de la honestidad en todo sentido del actual Presidente del Banco Central, como así tampoco, de su compromiso con la tarea encomendada. 

NO ME CABEN DUDAS que el doctor Sturzenegger debe estar preguntándose si esta era la conducción de la entidad monetaria que se había propuesta, ofreciendo tasas de 40 y más porciento y, desde la trastienda, viendo qué pomo hace con el vencimiento de las Lebac´s por más de 600 mil millones de pesos para que el mercado renueve la compra y, su problema, es qué deberá ofrecer para ello: ¿40%, 50%, 60%, 70%? La situación da como para suspender la licitación por mal tiempo.

TENGO PARA MÍ que el doctor Sturzenegger no renuncia porque es un soldado del equipo de Macri. Seguramente ya espera que el Presidente, en momento y oportunidad que sea útil a la situación, le pida la renuncia o lo empuje con algún artilugio político. 

¿Y POR QUÉ YO? Podría preguntarse Sturzenegger. ¿Por qué a mí que desempeñé mi función con los manuales de desinflación de un banco central? Dejemos alguno que otro error que se le achaca, pero creería que el Dr. Sturzenegger tiene para sí haber sido cabal en el cumplimiento de su deber.

EN TODO CASO hay otros que, finalmente, abandonaron las metas iniciales, escondiéndose tras un confortable (hasta el estallido de la semana pasada) gradualismo que permitía un discurso buenista. En todo caso, el Dr. Sturzenegger fue llevado por la ola y no atinó a hacer algo a tiempo. 

ASÍ LAS COSAS, creería que en la crisis de gabinete que supongo ocurrirá en una o dos semanas, tienen más motivos de irse a casa Dujovne y Caputo que Sturzenegger.

LA PROTECCIÓN LEGAL con que cuenta Sturzenegger le permitiría continuar aún cuando su renuncia fuera necesaria para el Presidente. Sin embargo, creería que la honestidad del dr. Sturzenegger y la pertenencia a un equipo, le harán dar un paso al costado ante aquel escenario.

DE NO OCURRIR LOS CAMBIOS con que estoy especulando, difícilmente se revierta la imprevista inestabilidad de los mercados. No es tan importante que el FMI nos de los miles de millones que nos pueda dar, si no en qué se utilizarán. Si es para lo mismo, simplemente se habrá comprado un tiempo Y el país más endeudado. Por el contrario, si el Gobierno se hace acreedor de dinero por parte del organismo internacional, deberá aprovechar para resetear toda la conducción económica y la del ministerio de energía, reestructurar los ministerios, buscar que se vaya Sturzenegger y anunciar 5 medidas relevantes, de esas que no gustan a nadie pero que muchos, finalmente, aplaudirán y devolverán confianza en la conducción del país. Un modelo útil para Macri, es el Dr. Frondizi. Que repase el caso. 

ESTA CRISIS es de CONFIANZA, CREDIBILIDAD

Los mercados tomaron cuenta que nada ocurrirá con Macri de lo que Macri decía que haría. O, al menos, ocurrirá en tanto y tan largo tiempo, que las decisiones de inversión son hoy y no dentro de 4 años, donde Dios sabe quién será electo Presidente. Y reaccionaron. Para recuperarlos, los cambios dichos son significativos. El dilema del Presidente hoy es: o encara lo que debe encarar o lo  rajan los propios por no cumplir debiendo tragarse los ruidos estrambóticos de izquierdas y peronismos. De continuar tratando de caer bien a sus no seguidores ni votantes, se pondrá de punta a quienes lo apoyan. Yo preferiría caer bajo la evidencia de hacer lo que debía hacer y no por haber traicionado el propio diagnóstico y promesa. 

HASTA LA PRÓXIMA

27/1/17

Va mi análisis de este viernes cualquiera: Trump está en pleno ejercicio de su mandato y quiero reflexionar sobre unos pocos puntos de los varios abiertos y que admiten muuuuuchas lecturas y análisis más allá de polución mediática.

👌🏾1 – Hay un gran beneficiario del Muro de Trump

Sabemos hoy que el muro existe desde hace años y ya tiene unos 1200 kilómetros. Los grandes constructores han sido Bill Clinton y George W. Bush. En este corto análisis, señalaré al gran beneficiario de este tema: el Presidente Mejicano Enrique Peña Nieto. El hombre puede hoy ser considerado un verdadero afortunado de tener enfrente a Trump. El pobre estaba en el peor nivel de impopularidad y con marchas por todos lados para que se vaya antes de finalizar el mandato. Con la irrupción de Trump en su frontera, puede constituirse en el líder de la resistencia contra el Imperio. Si el hombre no le saca el jugo a la situación estará definitivamente terminado. Creería que se subirá rápidamente a este caballo en búsqueda de respiro para lo que resta de su período. En otra oportunidad analizaremos que Maduro podría ser otro beneficiario, no ya por potenciales bloqueos yankees sino por asociar su figura a la resistencia concreta. Pero es otro tema.

💤💤2 – Quién lo pagará muestra cuánto sabe Trump de economía

Finalmente, Donald Trump reveló cómo haría para que México pagara un muro que México dijo que no pagaría. Pues bien, pondrá un impuesto del 20% a las importaciones provenientes de México. Esta revelación exhibe, pone a la vista de todos, lo poco que sabe de economía el nuevo Presidente. Si a los productos que ingresen a los EE.UU desde México se les pone un gravamen del 20%, ¡esto irá al precio!. Así que serán los consumidores en los EE.UU. quienes pagarán el muro. Es decir, desde los EE.UU saldrá el dinero del muro. Pero si los productos no ingresaran por ser demasiado caros, es decir, pierden el mercado, ocurrirá que el muro lo habrá pagado quien ordenó la ejecución, el propio Gobierno de Trump. Más allá de la anécdota de quién lo pagará, lo que muestra es que Trump es extremadamente simplista en materia económica, entre otros temas.

⚽🏈⚾3 – Trump en la cancha

Este primer tiempo de su gobierno, Trump lo dedicó a firmar decretos todos los días, con un show que consiste en sentarse, esperar que le entreguen cada decreto, pela la lapicera y estampaba su larga firma con ritmo de electrocardiograma. Lo que hay que tener en cuenta es que salió a la cancha con su equipo.

Por ahora, lo dejan rodar, le permiten avanzar. Sin embargo, la cancha contraria es más larga que la propia y está compuesta por muchos más jugadores que los de su equipo y con diversidad de actores: senadores, representantes, justicia, oposición, naciones afectadas y un largo etcétera. Además, se juegan distintos tiempos y con tiempos que nadie predetermina. También, la pelota puede cambiar durante el partido. Puede parecerte en este primer tiempo que su equipo horada el campo contrario. Sin embargo, en algún momento, la maraña de los contrarios hará que ralentice este inicio y hará que cometa errores, lo que lo obligará a negociar salidas de ocasión al no poder aplicar 100% lo suyo y ahí es donde veremos las capacidades de su liderazgo y gobierno. En algún momento tendrá un encontronazo con su propio Partido. En algún momento, el Congreso considerará necesario dejar en claro que existe y que no está de adorno.

🎯Conclusión: tiempo al tiempo y a no montarse en la histeria mediática que necesita vivir todos los días de dramatizar lo dramático y mixturizar lo bueno, en tanto lo bueno sea de un personaje de derechas. Es como cuando el Gobierno de Macri logró la Ley de Reparación Histórica de los Jubilados. Eduardo Anguita dio la noticia en su programa de Radio Nacional y, acto seguido, la llamó a la Conti quien estaba enojadísima porque había sido citada por telegrama para que concurra al recinto a votar la norma, cerrando el bloque con este enojo antes que con la buena noticia de lo otro. Guarda. Sé crítico de lo que te enchufan a diario por todos lados.


Buen finde, Chau

8/12/16


No hay situación que viva el Gobierno del Presidente Macri que no sirva para que los periodistas se desmarquen de Macri. Parecen jugar al quemado. El Presidente debe tomar nota, antes que nada, que no tiene periodismo con alguna afinidad. En todo caso, son recalcitrantes contra el kirchnerismo, son críticos con tolerancia del peronismo, son “neutros” con las izquierdas a las que siguen denominando “organizaciones sociales”.


La movida peronista en la Cámara de Diputados con eje en la reforma del impuesto a las ganancias, fue aprovechada por los medios para hablar, en tono catastrófico, de una derrota del macrismo en el Congreso.

Con el correr de estos pocos días, algunos se han percatado que, en realidad, aquella movida ha sido pan y circo de un peronismo incurable y muchos especialistas en impuestos, salieron a manifestar el disparate que significa el proyecto consensuado en pocas horas por los bloques peronistas y otros pequeños.

Así las cosas, hay casi unanimidad a esta altura, que la ley que pretenden se apruebe, es un frankestein imposible de aprobar si no fuera por estrictas razones políticas. De baja política, agrego yo. Lo que incluye al propio Massa, tan inestable como los explosivos.

El Gobierno ha salido a calificar al acto peronista como irresponsable y creemos que nunca ha estado tan bien aplicada la palabra: es gente que tiene la responsabilidad por el mejoramiento de la Argentina y los argentinos. Irresponsabilidad, irresponsables, tipos que ganan millones de pesos al año de nuestros impuestos. No me cansaré de repetirlas.

El acto peronista solamente merece una lectura política y no resiste análisis económico ni tributario alguno, habiendo anunciado ya el Gobierno su veto en caso de que el Senado continúe la movida política iniciada en Diputados. Política, es eso y nada más. Y nada menos.

¿Cuál o cuáles son los hechos políticos? Primeramente, que el peronismo ha logrado superar la etapa de mal olor mutuo y se han juntado. Y habiéndose juntado, han producido un hecho concreto: promover una ley por sí mismos, con prescindencia de un oficialismo en absoluta minoría en ambas cámaras. ¿Es el regreso del peronismo como entidad única? Esto está por verse, pero ciertamente, indica que, al menos temporalmente, son capaces de hacerlo. También indica que Massa no viene creciendo por fuera del peronismo y que, entonces, ha debido volcarse a los “otros”. Imaginemos a Massa llevando en sus listas del 2017 a Cristina Kirchner, a Recalde y otros.

Lo segundo que revela la movida, es que el peronismo dio por finalizada la etapa de apoyar a la gobernabilidad del país, habiendo acordado casi 100 leyes presentadas por el Gobierno. No llegaron ni al año haciendo buena letra. Recordemos que el peronismo está más que sospechado de la caída de Fernando de la Rúa: se habla de un golpe de Estado, encabezado por Duhalde. Semejante sospecha, retuvo ansías de los diversos peronismos y gremialismos ante el “ajuste” del gobierno entrante. Pero a casi un año de ello, se agotó “la paciencia” y no resistieron las ganas de producir un hecho como el producido. Veníamos observando que se salían de la vaina por salir de lo “políticamente correcto” a lo que el peronismo, por su ADN, no está acostumbrado.

¿Qué cosas positivas puede sacar el gobierno? Agitar el fantasma de un peronismo reunificado no es un tema menor: más allá de los resultados económicos (principal consideración de los periodistas y analistas), refrescar que lo que hay después es eso que echamos mediante el voto hace casi un año atrás y que reapareció por el sumidero el martes pasado.

¿Qué más? Que quienes por 12 años ningunearon el tema ganancias, ahora son los paladines de su reforma. Cinismo e hipocresía. ¿Qué confianza pretenden este tipo de personas?

¿Qué más? Qué a los problemas generados por ellos mismos, ofrecen respuestas irresponsables, con más gasto para el Estado, mayor déficit y, por lo tanto, mayor daño para el Gobierno, los argentinos y la Argentina. El Gobierno debe agitar este punto ya que demuestra, una vez más, la escasa calidad moral de estos personajes: si se robaron todo por 12 años, ¿por qué no querrán robarle el gobierno a Macri votando toda suerte de engendros?

¿Qué más? Que finalmente aprenda Macri que mediante el mecanismo de ponerle dinero a los gobernadores, a la CGT o a los piqueteros, este gobierno no “compra” ni “comprará” nada. Simplemente “alquila un ratito”. Por caso: el Gobierno reconoció una deuda de 30 mil millones de pesos del Estado a las obras sociales sindicales, que Cristina ninguneó por años. Tres semanas después, la CGT amenazaba con un paro general. Y ahí salió el Gobierno a intentar “alquilar” el NO P el que, finalmente, un día deberá decidir el gobierno que lo hagan y listo. En todo el mundo hay paros obreros y no se caen los gobiernos por ello. En un año electoral como en el 2017, que recrudezca la acción sindical o piquetera puede favorecer la ganancia del oficialismo, bien utilizada la situación por supuesto.

¿Qué más? El Gobierno debe mostrar sin empachos que esta oposición que se ha lanzado al ruedo pretende cogobernar, de mínima, y sustituir al gobierno elegido hace un año, de máxima. Pero no por elecciones sino mediante “golpes de Congreso” y “golpes de calle” es decir, con agitación de los sindicatos y piqueteros. Los medios (me refiero a los no partidistas) tratarán la situación a como lo vienen haciendo, en clave populista. El Gobierno puede sacar mucho provecho de una situación así, si logra una comunicación adecuada. La propia debilidad del Gobierno es una fortaleza: todo lo que hagan peronistas y gremios en contra del mandato de quien fue elegido para gobernar, no es ni más ni menos que destituyente. El Gobierno debe fortalecer esta imagen para adentro y hacia el exterior, de tal manera de movilizar a otros Gobiernos e instituciones en su defensa, que es la defensa de la institucionalidad argentina y que votamos a pesar del peronismo.

Un párrafo final para el caso Milagro Salas. En primer lugar, muestran las exhortaciones de Naciones Unidas y de la OEA el poder del kirchnerismo. Con Zaffaroni en la Corte, Nilda Garré en la OEA, otros en estamentos interiores de esos organismos y la actuación del CELS, no llama la atención que se hayan ocupado del caso Milagro Sala. Los organismos internacionales son hoy un compendio de utilización de los mismos para el uso de grupos. La internacionalización de las izquierdas, por ejemplo, se verifica en los diversos estamentos de Naciones Unidas y la OEA. En otros, el agrupamiento de 56 países islámicos ha permitido cambiar nombres geográficos por siempre de siempre judíos por sus sucedáneos palestinos. Sin rigor ni verdad histórica alguna, sino el simple hecho político de haber agrupado número en el sitio correcto.

Lo que sí llama la atención es que hayan tenido éxito. Lo que llama la atención, es ver a nuestra Cancillería con tan baja influencia como para haberse producido los hechos conocidos.

Si la Malcorra trajo a Obama y su esposa como expresión de éxito, debemos decir que fracasó rotundamente ante un embate en uno de los territorios propios de la Canciller, las Naciones Unidas. ¿Cómo se arregla esto? No lo sé. Lo que sí sé es que para lo que amenaza al gobierno de Macri, se requiere de un/a Canciller con mayor peso, protagonismo y manejo de situación. Por lo menos, así lo veo yo (tomando la expresión del gran Nimo).

9/11/16

ELECCIÓN YANKEE: EL ASOMBRO DE LOS MEDIOS … ¡ASOMBRA!

¿Quién te ha dicho que cuando pensás y te expresás debés hacerlo en términos “correctos”?

Que el Brexit, que el referéndum colombiano, que Trump. Son todos fracasos de los medios y de las encuestas para predecir el futuro inmediato. ¿Por qué ocurre esto?

Una especialista consultada por Romina Manguel y Eduardo Anguita el día después del triunfo de Trump, explicaba el divorcio entre lo que ocurre en la sociedad y lo que expresan los medios. Éstos, atrapados en “lo políticamente correcto” se autoimponen censuras que los lleva a tratar los temas no ya como ocurren sino cómo debieran ser, siempre según un pensamiento dominante que condiciona los límites de la expresión considerada correcta. Mientras, las personas llevan una vida real distinta en sus deseos, expectativas o necesidades a lo que expresan los medios y, agreguemos, los políticos.

En Argentina, el debate sobre la elección yankee estuvo dominada por lo “políticamente correcto” en todos los medios. El excéntrico Trump debía ser vencido por una inocente Hillary Clinton. Se convirtió en una causa nacional.  Ninguno reveló en sus análisis lo que un analista consultado por Manguel-Anguita el lunes pasado sí hizo: ambos candidatos tenían entre el 60% (Hillary) y el 62% (Trump) de IMAGEN NEGATIVA. El candor de Hillary irradiaba aquí, en el fin del mundo, mas no allá, donde votaban.

Al más fiel estilo argentino, culpamos al mensajero: se cuestionó al FBI la oportunidad en que denunció el mal uso de documentos confidenciales por parte de Hillary. Y esto lo hacían al mismo tiempo que se escandalizaban por el uso que haría el “loco” Trump de la seguridad nacional. Curioso, ¿no?

Por ejemplo, se informó más bien asépticamente la revelación de que Hillary y su candidato a Vicepresidente habían establecido un plan para dividir a la Iglesia Católica. Sin embargo, la posición de Trump sobre los inmigrantes escandalizó una y otra vez a la opinión mediática, política y social aún tiempo después de ser manifestada. Tampoco hubo correlato por la postura abortista extrema de Hillary: los niños por nacer NO TIENEN DERECHOS. Los derechos humanos de los niños son desde que alumbran y eso si es que en la clínica abortista no lo decapitan y punto.  Se desviaron los temas todo el tiempo y conforme beneficiaba a Hillary.

El triunfo de Trump es raro. Hillary sacó una pendejésima de más votos que Trump pero ganó Trump.  Pero por debajo de las presidenciales, los Republicanos ganaron el Senado, la Cámara de Representantes y la mayoría de las gobernaciones. ¡Arrasaron! Y, además, designarán al Presidente de la Corte Suprema yankee. Todos los poderes se visten de rojo (Republicano por cierto, no bolche).  

Vamos con otra cuestión: ¿qué ganó Trump y qué ganó el Partido Republicano? Trump ganó la Presidencia y lo hizo contra el Partido Demócrata, los medios de todo tipo, la intelectualidad y, también, de reconocidos líderes REPUBLICANOS. Notable lo que ha significado este hombre para un electorado que usualmente sigue al partido.

El Partido Republicano, a su vez, ganó el Senado, la Cámara de Representantes y las Gobernaciones. Si esto es tal como te lo digo, cabe esperar ahora una dura negociación/conflicto por el control del Partido por parte de Trump versus el establishment del partido, lo que podría alterar cada recinto legislativo.

Pero tengo otra cuestión: Si, como se ha difundido en Argentina, Obama ha hecho dos excelentes mandatos, impecables y todo está tudo bem, ¿por qué han perdido en TODAS las líneas electorales? En mi opinión hay varios factores que lo explican y uno de ellos es que la percepción que tienen los yankees sobre el gobierno de Obama no es la misma que la que compramos desde nuestra Argentina.

Y ahora que podemos hablar sin el corset de “lo políticamente correcto” , debemos concluir que Hillary tiene peor percepción popular que cualquier otro candidato. Ya Obama le arrebató hace 8 años la candidatura a la presidencia. Ahora, ¿cómo se explicarán los “Longobardis” que una señora como Hillary pierda ante un excéntrico teñido de rubio?  Una explicación es, precisamente, que “la señora” es otra cosa ante el pueblo norteamericano que lo que aparenta ser para los “políticamente correctos” argentinos.

Otra cuestión es el populismo, la demagogia. La apelación al pasado, a lo que fuimos y debemos recuperar; cerrar la economía en protección del empleo y de lo fabricado nacionalmente, puede encandilar a muchos como lo viene haciendo Argentina desde hace 71 años de la mano del peronismo, acompañado por el radicalismo e intrínseco de las izquierdas. Creo que explica una parte de la cuestión, lo que nos lleva a preguntar -circularmente- ¿por qué?

Vamos ahora con Francisco. Ay Francisco. En febrero de este año, volvía el Papa en vuelo al Vaticano y no pudo con su locuacidad. Cuando se le preguntó sobre la política migratoria de Donald Trump, el Papa dijo que “cualquiera que quisiera construir un muro a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos no es cristiano”. Trump respondió al toque: "Si el Vaticano alguna vez es atacado por ISIS -que todo el mundo sabe que ese lugar es el trofeo del grupo- les puedo prometer que el papa solo podrá desear y rezar que Donald Trump hubiera sido presidente porque eso no hubiera pasado. ISIS habría sido erradicado, no como lo que está pasando ahora" Con el resultado a la vista, ¿cómo lo ves?

Pero el episodio continuó. Impuesto el Papa sobre esta respuesta, volvió a hablar (¿hay que hablar siempre?, digo): “En México, el Pontífice dijo que como no ha escuchado las propuestas políticas de Trump de manera directa, habría que "darle el beneficio de la duda". Sin embargo, agregó: "sólo digo que este hombre no es un cristiano si lo dijo de esa manera".

Ahora bien, no escuchamos hablar a Francisco sobre Hillary, especialmente cuando Hillary promueve una política de aborto indiscriminado; tiene una agenda de género abiertamente opuesta a las posturas de la Iglesia; designó a un candidato a vicepresidente tramposamente presentado como católico y, finalmente, se reveló un plan de ambos para dividir a la Iglesia Católica en Estados Unidos. Como nunca dijo nada, ¿debemos pensar que el Papa  piensa que Hillary sí es cristiana? Curiosidades.

Finalizando. No concuerdo con Trump en sus posturas económicas y seguramente muchas más. Su extravagancia no me irrita ni su desfachatez en el trato con el Partido Republicano. Sin embargo, cada vez que respondíamos por quién votaría si votara en USA, señalé que Hillary me resultaba INvotable ya que se trataba de una elección entre un excéntrico impredecible, de una parte,  y el propio demonio, calculador, ocultista y con agenda de persecución a las religiones, de la otra.

Pero, además, con el triunfo de Trump perdió “lo políticamente correcto” y esto sólo, es enorme, lo justifica. Lo “políticamente correcto” es la nueva censura que se echa encima de quienes opinan y se expresan en otro sentido, tirándole al osado con leyes, piquetes, denostaciones. Son las libertades de pensamiento y de expresión las que se pretende cercenar, por lo que es una buena noticia para la salud de estas libertades amenazadas por la ideología de género, entre otras.

Para el análisis hay muchísimo más y espero escuchar y leer muchos de ellos pero ya liberados “del que dirán”.


2/7/16

MACRI, ¿LO LOGRARÁ?

En mi entrada del 25/6/16 traté el hecho de que Macri fue invitado a hablar en el Congreso Eucarístico Nacional, llevado a cabo en San Miguel del Tucumán. Me preguntaba si era una consideración de Francisco o una suerte de rebelión de nuestros obispos.  Lo cierto es que nadie tomó nota del hecho, en el que Macri declaró que defiende vida desde la concepción hasta la muerte natural, algo del corazón, el riñón, las tripas de la Iglesia Católica. Tantas atenciones, ¿eran por nada?

El jueves pasado -29/6- fue entrevistado Rosendo Fraga por Longobardi.  Se refirió a la capacidad de negociación del gobierno de Macri y repasó las leyes que ha ido sacando donde dicha virtud se ha puesto de manifiesto varias veces. Remató con que inclusive en un tiempo más mejorará la relación con el Vaticano. Longo por supuesto repreguntó al respecto y Fraga hizo mención… ¡a la participación de Macri en el Congreso Eucarístico Nacional y a la expresión de Macri! 

Bienvenida una mejor relación pero una vez más debo llamar tu atención a que estés atento a las noticias que se dan, cómo se dan y aquellas que no se dan. Solamente un lector y televidente crítico puede hoy superar la cantidad de situaciones que están ocurriendo.

Al inicio del gobierno de Macri, los IMPOLUTOS, fueron aquellos periodistas que habiendo combatido a Cristina, comenzaron a cuestionar las acciones de Macri desde la posición de no quedar “pegados” en nada que se parezca un favoritismo. Si bien han modificado su actitud –principalmente Fernández Díaz-, permanentemente buscan empatar los gravísimos hechos de la banda K con los que produce Macri. Y debemos diferenciar las cosas, ya que todo tiene grados de responsabilidad, hay magnitudes e intenciones que no hacen iguales las cosas.

También, hay periodistas opositores, por supuesto, que no se sienten cómodos dando la noticia de la reparación histórica de los jubilados, lo que hubiera valido una cadena nacional de Cristina, el coro de seguidores por varias semanas repitiendo el mismo cliché aquí y allá. Pero como lo hizo Macri, recurrieron a la “matización” de la noticia. Por caso, Eduardo Anguita y Romina Manguel en Radio Nacional, dieron objetivamente la noticia pero, seguidamente,  pusieron a una senadora opositora quejosa por haber sido citada por la Michetti por telegrama colacionado. Esta es una maniobra común entre los periodistas no macristas y que se encuentran desorientados con un gobierno no peronista que, además, es austero a la hora de la pauta oficial. O políticos como Margarita Stolbizer que matiza lo bueno señalando lo que falta a la cosa. 

Otro dato que debés prestar atención es cómo se lo identifica a Macri. Quien te diga “el gobierno derechista” viene desde la izquierda. Hugo Yaski de la CTA anda desesperado por voltear de una vez (con Esteche y el cristinismo) al gobierno con la simple excusa de ser de “derecha”. Tienen similar procedencia y efecto, “gobierno oligárquico” o “gobierna para los ricos”. Dada la formación marxista de esta gente, estigmatizar a una persona como de derecha es motivo válido para suprimirla de alguna manera, en otros tiempos, de cualquier manera. 

De la misma procedencia pero se suma el peronismo classic, proviene la calificación de “neo liberal”. Esta “espantosa” categorización es más amplia: sindicalistas, peronismo, radicalismo no oficialista, y toda la izquierda, están prestos a acusar las políticas de ajustes como “neoliberales” y endilgarle el término a Macri. ¡Para desesperación de los liberales!. Los Espert, Cachanovsky, Benegas Lynch, rechazan que Macri y su gobierno tengan algo que ver con el liberalismo económico. Y entiendo que tienen razón.

Macri no dice nada, pero se le puede endosar al desarrollismo, habiendo expresado  el Presidente admiración por don Arturo Frondizi, el estandarte desarrollista argentino. 

El desarrollismo es una combinación de capitalismo nacional, economía protegida y liderazgo del estado en la distribución de la riqueza. Como las corrientes socialistas no marxistas europeas, es keynessiano en lo económico. De aquí es que Espert insiste en que Macri es kirchnerismo con buenos modales, ya que los K “gastaron” a Keynes en su política económica.

Así las cosas, es necesario todo nuestro espíritu crítico, nuestra inteligencia para superar este momento tan particular entre los tantos particulares que hemos vivido. ¡Buena suerte!



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