Martes 22 de diciembre de 2009

Hoy,

>El espíritu navideño impregna a todos, hasta a los Joves Socialistes de Paterna.

>Religión y Bienestar en América Latina. Un trabajo de la Encuesta Mundial de Valores comentado por Marita Carballo.  (Gracias Rogelio)

>¿Por qué lloras Argentina? Artículo de una colombiana casada dos veces con argentinos y en su blog hace una descripción vivencial muy interesante sobre nosotros.

> La Corte sospecha de los peritos del tribunal. ¡En todas partes se cuecen habas!

>El Gobierno levanta restricciones para el ingreso de capitales a la Argentina. Como de costumbre, te falta guita y tirás las normas restrictivas que habías puesto con altisonantes palabras.

>Contabilizaron parte del dinero girado por el FMI como transferencias corrientes. Una pequeña trampita para mostrar superavit positivo…¡aunque esté en menos 1000!

>Curiosidades: un 22 de diciembre de 1990: Las Naciones Unidas, de acuerdo con la legalidad internacional, reconocen oficialmente la independencia de las Islas Marshall y de los Estados Federados de Micronesia, dando por terminado los fideicomisos sobre estos territorios que tenia Estados Unidos de Norteamerica.

Es tal el fenómeno de la Navidad, en el que se crea una atmósfera de remembranza de buenos sentimientos por doquier y más allá del cristianismo. Aún cuando pasada la celebración volvemos a las andadas, es como un hito en el tiempo de buenos principios que están ahí, esperándonos. Y cunde hoy por hoy en diversidad de agrupaciones humanas. Por ejemplo, los Joves Socialistes de Paterna saludan así en su web http://jspaterna.blogspot.com/

Os deseamos Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo

Queda prohibido llorar sin aprender,

Levantarse un día sin saber qué hacer,

Tener miedo a tus recuerdos.

 Queda prohibido no sonreir a los problemas,

No luchar por lo que queréis,

Abandonarlo todo por miedo,

No convertir en realidad vuestros sueños

 Queda prohibido no intentar comprender a las personas,

Pensar que sus vidas valen menos que la vuestra,

No saber que cada uno tiene su camino y su lucha.

 Queda prohibido no crear vuestra historia,

No tener un momento para la gente que os necesita,

No comprender que lo que la vida os da,

También os lo quita.

Queda prohibido no buscar vuestra felicidad,

No vivir vuestra vida con una actitud positiva,

No pensar en que podemos ser mejores,

No sentir que sin vosotros este mundo no sería igual.

 Les deseamos una Feliz Navidad y un año nuevo lleno de alegría.

Comisión Ejecutiva Municipal Joves Socialistes de Paterna

Religión y bienestar en América latina

El índice de la felicidad

Marita Carballo - Para LA NACION

Lunes 21 de diciembre de 2009 | Publicado en edición impresa

 La época de Navidad y Año Nuevo nos invita a pensar en la espiritualidad y el sentido de la vida. Caben entonces algunas reflexiones sobre tendencias relevantes en esta materia que surgen de distintos estudios sociales.

La teoría de la secularización fue dominante durante el siglo pasado. Analistas de la talla de Marx, Durkheim y Weber suscribieron de distintas formas aquella teoría que propone que, a medida que las sociedades se modernizan, la religión pierde espacio en la vida de las personas.

Si los padres fundadores de las ciencias sociales vieran lo que está ocurriendo con la religión en algunos lugares del mundo, como América latina y Estados Unidos, no tendrían otra alternativa que poner sus tesis en duda. La espiritualidad sigue presente, quizá, de maneras más complejas, pues ahora las personas tienden a construir, a su propio modo, las formas de creer y de pertenecer.

Datos de la Encuesta Mundial de Valores, que cubre 97 países y todas las regiones, muestran que en América latina la religiosidad es alta comparada internacionalmente. El porcentaje de aquellos que sostienen que Dios es muy importante en su vida es del 52% a nivel mundial, mientras que en América latina es del 74 por ciento. En un análisis por países, observamos que en la Argentina es del 60%, Chile 61%, Brasil 87%, Colombia 86%, México 80%, Perú 65% y en Uruguay (el país menos religioso de la región) tiene el 41 por ciento.

Por otra parte, el porcentaje de personas que se definen religiosas, independientemente de que asistan o no a las iglesias y templos, es, en el nivel mundial, del 70%, y en América latina crece al 80 por ciento. Por ejemplo, en la Argentina, quienes se definen religiosos constituyen un 81%, en Brasil el 88%, en Chile el 65%, en Colombia el 80%, en México el 75%, en Perú el 82%, en Uruguay el 56% y en Venezuela el 79 por ciento.

Resulta interesante destacar que la religiosidad está teniendo lugar en paralelo a una relación más personal con Dios. Esto es, si bien la religiosidad es elevada, amplios sectores de las sociedades en América latina no canalizan su espiritualidad a través de las instituciones religiosas establecidas, siendo la concurrencia a las iglesias baja. Podríamos hablar de una "religión a la carta", en la que los individuos toman algunos aspectos según sus preferencias y terminan conformando su religión personal.

Cabe aclarar, sin embargo, que comparativamente a otras instituciones, la imagen y la confianza en la Iglesia como institución es elevada. También la gente aprueba que la Iglesia intente dar respuestas a problemas sociales.

Estas tendencias nos hablan más de una búsqueda espiritual que de un proceso de secularización.

Otro cambio viene planteado por la nueva ciencia del bienestar y la felicidad. De manera muy resumida, se plantea que el desarrollo de las sociedades puede no medirse solamente por el PBI que generan, sino que debe incorporarse la valoración subjetiva que hacen los individuos sobre su bienestar y su felicidad. De este modo, el objetivo de los gobiernos sería el de crear o reorganizar políticas públicas que apunten a elevar el sentimiento de bienestar y de felicidad de los países.

Se ha aceptado que la felicidad puede medirse mediante encuestas. Y uno de los hallazgos de esta literatura en el Occidente desarrollado es que, en un plano macrosocial, a partir de determinado nivel, incrementos en el ingreso no generan más felicidad. Las implicancias para repensar la organización de las sociedades son enormes, pues, por ejemplo, quizá sería mucho más eficiente, en términos de felicidad, que las personas pudieran pasar más tiempo con sus familias, tener mayor flexibilidad en las horas de trabajo, es decir, programar mejor el balance entre el trabajo y el hogar.

Encontramos en América latina índices de felicidad y de satisfacción con la vida más altos de los que quizás a priori podrían esperarse, dado su nivel de desarrollo económico, y más elevados que el promedio mundial. En la región, un 85% de los latinoamericanos manifiesta ser feliz (con un 41% "muy feliz" y un 44% "bastante feliz"). Mientras que, en el nivel mundial, el 72% de los ciudadanos del mundo dicen ser felices, un 28% "muy" y un 54% "bastante".

Ahora ¿cómo podemos relacionar la religión y la felicidad en América latina? Recientemente, algunos trabajos académicos han encontrado un hallazgo muy robusto en términos estadísticos: entre los religiosos, la probabilidad de que sean felices es más alta que entre los no religiosos. En América latina, entre quienes otorgan alta importancia a Dios en la vida, el 45% se declara "muy feliz", mientras que, entre quienes no le dan importancia a Dios, el porcentaje de felicidad desciende al 23 por ciento.

A su vez, quienes piensan con frecuencia en el sentido y el propósito de la vida están más felices que quienes no lo hacen (un 46 contra un 31% respectivamente). La felicidad, por lo tanto, parece estar asociada a la espiritualidad. No es una condición necesaria, pero ayuda.

Las causas para que la religión se relacione de manera positiva con la felicidad tienen que ver con un sentimiento de pertenencia y de sentido. Este parece ser el consenso entre los académicos. Por ejemplo, como dice Roland Inglehart: "Una de las razones de por qué las sociedades latinoamericanas se ubican tan alto en la escala de felicidad se relaciona con que también lo hacen en los valores tradicionales (?).

Las religiones proveen importantes funciones psicológicas a los creyentes. Aportan una sensación de seguridad y de previsibilidad en un mundo incierto, tienden a dar un sentido de comunidad y de solidaridad social y a proporcionar explicaciones sobre el significado y el sentido de la vida". Esto es, efectivamente, lo que encontramos cuando entrevistamos a personas religiosas en algunos estudios cuali/cuantitativos que hemos realizado recientemente.

A modo de ejemplo, transcribimos a continuación tres breves citas de los entrevistados en este estudio que sintetizan la relación entre la espiritualidad y el bienestar subjetivo: "Te puede pasar lo peor?, pero nunca olvidar que Dios existe. Yo sigo ese camino. Nunca estamos solos, siempre está Dios al lado. Yo tengo en mi imaginación que algo existe allá arriba y eso me da felicidad?" Otro sostuvo: "Yo no sé cómo definir la religión, pero, sí, sé que hay alguien que ve o digita todo. Esto es una creencia, quizás lo que me puede proporcionar es una tranquilidad, saber que hay alguien, el hecho de que me voy al cielo, por ejemplo? Quizás es la necesidad de una certidumbre, un lugar a donde uno va a parar". Y por último: "Cuando me pongo mal, agarro la Biblia y rezo, eso me alivia. La oración es muy poderosa".

Las narrativas de nuestros entrevistados sobre la sensación de certidumbre que causa la creencia en un más allá, la compañía que proporciona un Dios con el que se establece una comunicación, la alegría que produce asistir a las iglesias para "escuchar la Palabra" y el efecto de alivio que producen la oración y la meditación, se conjugan en los creyentes y crean una felicidad particular.

Si distinguimos entre dos tipos de felicidad, una más ligada al placer y momentánea, y otra más esencial, profunda y duradera, ligada al sentido de la vida, las personas religiosas se sienten más cercanas a este segundo tipo. Este estado de ánimo, o de carácter, más profundo, otorga mayor estabilidad y más sentido y satisfacción con la vida.

El andamiaje espiritual más sólido les permite a las personas, además, enfrentar con mayor entereza las enfermedades, las crisis o los obstáculos de la vida. Las creencias religiosas pueden ser un arma muy poderosa para enfrentar la adversidad.

América latina, aun con sus diferencias, constituye una región cultural específica con valores compartidos. La espiritualidad en la región es uno de los factores que nos ayuda a entender por qué los niveles de felicidad y de bienestar subjetivo son más altos de los que se podría esperar dado su nivel de desarrollo económico. También puede hacerse referencia a factores como la predisposición genética, la salud, la situación familiar, la libertad de elección y el nivel de ingresos.

Pero lo cierto es que ni la modernidad ni la globalización han implicado necesariamente un retraimiento del fenómeno religioso. © LA NACION

La autora es presidenta de Kantar Group en América latina (rama de consultoría y de investigación de WPP)

¡Gracias Rogelio!

¿POR QUE LLORAS ARGENTINA?

Los argentinos son llorones por naturaleza —lo que realmente traduce esto es que son quejumbrosos— y no lo digo por amonestarlos —porque la crítica la estoy eliminando de mis hábitos— sino que señalo algo que tienen asumido y solo repito su pregón.

Cuando empiezan con las retahílas, se quejan del tiempo, del gobierno, de la sequía o de la lluvia excesiva; del frío, del calor, de la TV y últimamente no conozco a ningún argentino que no se queje de Cristina K… quizás lo hacen más por costumbre o porque antaño vivieron épocas inmejorables.

Cuando emigran por el contrario, dramatizan sus virtudes, al percibir la exigua calidad de vida en otros sitios de Suramérica. Los han estereotipado como arrogantes y se les estigmatiza, ideando chistes acerca de su EGO. Pero a mi, personalmente me seduce mas relacionarme con quien tenga autoestima alta que frecuentar con sumisos. Y ellos definitivamente me cautivan, con lo cual, mi efusión secreta se hace pública.

Un día, le escuché decir a Álvaro Sierra en Comarca, Cartagena:

— "Los argentinos son creídos porque tienen con que, ese país es maravilloso" —. Alvaro vino y quedó fascinado, así como muchos otros. Y su sentencia tiene visos de certeza.

Si a Colombia le llaman país del tercer mundo, Argentina sería como del segundo, —nunca he podido entender estas categorías— y lo sería entre otras, porque sus habitantes se ocupan de preservar el bienestar y mantienen su orientación enfocada en ese norte.

Nuestra relación con ellos, es estupenda. Hay algo que nos liga desde hace mucho, aparte de que su icono por excelencia —Gardel— murió en tierra colombiana y que en Medellín y sus alrededores, se escucha y se baila tango, como en Bs.As.

Hay 80 mil inscritos en la embajada, la mayoría, jóvenes que vienen a hacer una especialización o a estudiar en las múltiples universidades porteñas. Otras, son mujeres —como yo— casadas con argentinos. A pesar de estar en los extremos opuestos del mismo continente, hay empatía con ellos y viceversa.

Una vez una chica en Cartagena me hizo una pregunta:

—Bueno, Judy y porque te gustan tanto los argentinos?... ella conocía mis matrimonios con dos argentinos —uno a la vez, che…, no sean mal pensados—…

Y para esa sandez, otra respuesta tonta:

—Porque me hacen el amor al son de la cumparsita!!... dejándola con la boca abierta…

A los colombianos cuando hablamos, la gente comenta:

—Que linda tonadita que tienen! — les fascina escucharnos hablar y también la alegría que trasmitimos a sus corazones inconformes.

Aseveran que expresamos mejor el castellano y exaltan nuestra dicción dulce y sonora. Recibimos trato cordial y cálido por su parte y algunos compatriotas expresan la misma complacencia de habitar estos pagos, donde no existe xenofobia.

Aquí han albergado recurrentemente colonias de italianos, españoles, alemanes, suizos, árabes, judíos, coreanos, chinos, peruanos, bolivianos y muchos más. Conviven en relativa paz y pareciera que aquellos quienes tomamos la decisión de venir a este cono austral, se nos agradeciera con hospitalidad.

Recuerdo la primera vez que divisé esta metrópoli desde el avión. Fue una experiencia alucinante. He buscado repetir esa impresión inaugural y jamás volví a sentir el hechizo inicial en las múltiples veces que volví a aterrizar en Ezeiza y fui gastando la visión radiante de la original.

En esa ocasión —era de noche— ésta semejaba un formidable prendedor de diamantes durmiendo mansamente sobre el fondo perenne y ámbar del Río de la Plata… augurándome que su fulgor me deslumbraría por siempre… y ese broche radiante se me quedó incrustado en el alma.

Buenos Aires ha sido denominada "la ciudad que nunca duerme". El transporte público es excelente —funciona las 24 horas— y predomina un orden en sus redes urbanas, buses, trenes y subterráneos, que nosotros aún no conocemos…

Entre mate y mate —un ritual muy gaucho— he coexistido con ellos, en tres ciclos diferentes. La primera vez fue en 1980 en Santa Fe —la tierra del famoso Monzón, contendiente de nuestro Rocky Valdés—. Era el momento histórico de la dictadura de Videla. Todos se quejaban del tirano.

En ese espacio, Galtieri le sucedió y también fui testigo presencial de cómo se orquestó una guerra —la de Malvinas— que privó de la vida a muchos jóvenes. Algunos sobrevivientes se auto-expatriaron, queriéndose alejar del horror y un grupo arribó al "corralito de piedra", con quienes hice amistad.

También emigramos a Cartagena, sumándonos al éxodo argentino del ´82 —pues mi esposo era reservista— y decidimos soslayar la guerra. Hicimos bien, a nuestra bebita Natalia, recién nacida, no queríamos dejarla huérfana.

Respondiendo a esa esencia nómade que nos ha llevado a movernos como las piedras livianas de los arroyos, volvimos en el año 85. Ya había nacido mi hijo, David, y nos quedamos traspasando por dos democracias de estreno, las de Alfonsín y Menem. En el '91 me manoseó muy de cerca la hiperinflación galopante que chiflaría a cualquiera y partimos de nuevo… que locura!...

Recuerdo que mi padre, ELIAS MENASSA me decía:

— Judy… piedra que mucho se mueve, no cría lama".

Y yo le preguntaba,

— para que la quiero?... la lama…

Mi esencia es nómade y cuando la asumí, me liberé de la culpa que me generaba el ser coherente con mi naturaleza.

Hoy 25 de Mayo, hace dos años que arribé una vez mas a Buenos Aires. Le estoy haciendo honor a mi segunda patria, porque, estoy a punto de partir… y no sé cuando voy a regresar, pero tengo la certeza de que aquí siempre hay un espacio para mí. Tengo ya mis afectos enraizados por estos lados.

Esta mañana cuando regresaba a mi casa después de mis rutinas de natación, sentí el olorcito agradable de la carne dorándose lentamente sobre los rescoldos. Ese efluvio va diluyéndose por el vecindario y se introduce por los sentidos, estimulando a las glándulas salivales a secretar profusamente.

Los obreros de una construcción improvisan un asadorcito sobre cuatro ladrillos y ahí ponen su "tira" de asado —que no es mas que las mismas costillas de la res— sobre la parrilla, lo acompañan con un vinito común y unos pancitos comprados en el almacén de la esquina… ay, hombe, que delicia!... ellos tienen un ritual para hacer un asado… pa´que…son únicos!

La calidad de la carne gaucha es insuperable. Cuando se viaja por las pampas chatas, se percata la excelencia: Las vaquitas van caminando reposadas por llanuras infinitas, sin lomas que las estresen, comiendo "a barba alzá", tranquilitas… con buena pastura, lluvia constante… esos bifes tienen que ser divinos...

La gastronomía es inmejorable y hay cocineros inigualables. Las reuniones se establecen en torno al prodigio gastronómico, procurándole categoría al paladar. La pastelería y panadería son exquisitas y la exhibición en las vidrieras son una tentación para quienes deleitamos las dulces fornituras.

En vísperas de mi partida, quedo con una sensación que ansía regocijarse una vez mas de toda ella… me entrampa con nostalgias de otoños rebosantes con cálidos matices, mil hojas alfombrando callecitas adoquinadas, tardes luminosas tinturando prolijamente algunas construcciones eclécticas con estilo europeo, pero con el encanto del sabor latino merodeando entre sauces llorones y la selva ingobernable de cemento… cierro mis ojos y percibo un palpitar profundo…

¡Ay, mi Buenos Aires querida!

¡Única… alucinante!

Que concedes tu esplendor de estrella

que llenas de hollín nuestras almas

que desdeñas mis lágrimas…

cantando milongas

me atrapaste en tu jungla de ríos humanos

que no dan tregua

Marchando deprisa en las calles… en el subte

¡Para llegar adonde?...

¿Adonde vas, mi Buenos Aires querida?

Oropéndola

Judith Menassa en http://elnidodeoropendola.blogspot.com/2009/07/por-que-lloras-argentina.html

La Corte sospecha de los peritos del tribunal

Hace una semana, el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, había dicho públicamente, ante una veintena de periodistas, que el tribunal había detectado serias irregularidades en los cuerpos de peritos (de distintas disciplinas) que trabajan bajo dependencia del máximo tribunal.

Completo en http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1214500

El Gobierno levanta restricciones para el ingreso de capitales a la Argentina

Mediante una comunicación del BCRA, se dispuso dejar sin efecto el encaje del 30% para el ingreso de capitales proveniente de la liquidación de venta de valores. JULIÁN GUARINO

Completo en http://www.cronista.com/notas/215539-el-gobierno-levanta-restricciones-el-ingreso-capitales-la-argentina

CONTABILIZARON PARTE DEL DINERO GIRADO POR EL FMI COMO TRANSFERENCIAS CORRIENTES

La contabilidad creativa convirtió déficit fiscal de $ 1.300 millones en superávit

El Gobierno anunció un superávit primario de $ 2.800 millones, con un crecimiento del 46% interanual. Pero lo explican los $ 4.113,8 millones computados en forma inédita

ESTEBAN RAFELE

Completo en http://www.cronista.com/notas/215548-la-contabilidad-creativa-convirtio-deficit-fiscal-$-1300-millones-superavit

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

HA MUERTO BERGOGLIO. NACE FRANCISCO

LAS MÚLTIPLES RELIGIONES QUE COEXISTEN EN LA IGLESIA CATÓLICA

SOBRE EL SÍNODO CISMÁTICO ALEMÁN: ¡AL FIN SE HABLA!